Radiansa: mediciones, medidores y blindajes contra las radiaciones


Exposiciones a la radiación de alta frecuencia:
Una guía rápida

Existe normativa sobre las exposiciones del público a la radiación emitida por las instalaciones radioeléctricas como las antenas base de telefonía móvil. Sin embargo, esta normativa solo toma en cuenta el efecto del calentimiento del cuerpo, y no aborda la posible existencia de otros efectos nocivos para la salud.

En esta página explicamos el razonamiento de los distintos niveles de referencia, no sólo los niveles legales sino los niveles cautelares que se usan para evaluar las exposiciones experimentadas por las personas.



Normativa vigente estatal

La normativa Española sobre la exposición a la radiación de telefonía móvil (1) se basa en las recomendaciones de la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante, ICNIRP (2), y también en las recomendaciones del Consejo de la Unión Europea (3). La ICNIRP, una organización no gubernamental reconocida formalmente por la OMS, evalúa los resultados de estudios científicos realizados en todo el mundo. Basándose en un análisis de todas las publicaciones científicas, la ICNIRP elabora unas directrices en las que establece los límites de exposición recomendados.

Los criterios aplicados por el ICNIRP en su estudio fueron fijados para evaluar la credibilidad de las diversas conclusiones alcanzadas; pero únicamente se utilizaron como base para las recomendaciones los efectos "comprobados", es decir, sólo los efectos térmicos que resultan del calentamiento del cuerpo humano por las microondas emitidas por las antenas de telefonía móvil.

Como nivel de referencia, destacamos el límite para el público más restrictivo dentro del rango frecuencias de telefonía móvil (que corresponde a la frecuencia de 950 MHz):

Límite de exposición legal (España): 4,5 W/m2 (equivalente a 4.500.000 µW/m2)

Algunas Comunidades Autónomas tienen legislación propia sobre las exposiciones del público (las Comunidades de Castilla-la-Mancha, Catalunya, y Navarra especifican un límite de 2 W/m2) además de límites más restrictivos para reducir niveles de radiación electromagnética en "centros sensibles" como escuelas infantiles y centros educativos, centros sanitarios, hospitales y geriátricos.


Límites cautelares y niveles de acción recomendados

Sin embargo, diversos científicos se plantearon la necesidad de una revisión de los niveles máximos de exposición, señalando que existe una abundante bibliografía biomédica sobre los efectos no térmicos, sobre su influencia en determinados tipos de proliferación celular, los cambios hormonales, los ritmos circadianos, el síndrome de radiofrecuencias, etc. No obstante, los niveles de exposición a partir de los cuales estos efectos se manifiestan son, generalmente, bastante altos.

Además hay que tener en cuenta que la proliferación masiva de nuevas tecnologías de telecomunicación implica la introducción de energía electromagnética en nuestro entorno vital a niveles no experimentados hace pocos años, y no existen estudios suficientes sobre las exposiciones a estas radiaciones a largo plazo, debido la novedad relativa de este fenómeno.

Para orientar a nuestros clientes frente a esta situación confusa, Radiansa Consulting recomienda 1000 µW/m2, equivalente a 0,1 µW/cm2 como límite cautelar no-oficial. Este nivel corresponde al 1,5% del límite legal a una frecuencia de 900 MHz en España (sistemas de telefonía móvil GSM900). Una exposición de 1000 µW/m2 es equivalente (para señales continuas) a una intensidad de campo eléctrico de 0,6 V/m, y corresponde al nivel de acción recomendado por varias organizaciones no-oficiales (Salzburg 2000 (4), Bioinitiative (5), por ejemplo).

Nivel de acción recomendado: 1000 µW/m2 (equivalente a 0,1 µW/cm2)

A partir de 1000 µW/m2, los niveles están muy por encima del nivel promedio que solemos encontrar en un entorno urbano. Destacamos que este argumento no significa que a partir de 1000 µW/m2 la radiación es, sin duda, perjudicial a la salud humana - aún faltan conocimientos completos, sobretodo para exposiciones de largo plazo - pero significa que, en el caso de que hubiera un efecto nocivo, las exposiciones por encima de este nivel corresponden a un riesgo por encima de lo normal.

Entonces 1000 µW/m2 sirve como un "nivel de acción" para clientes preocupados por la posibilidad de que las emisiones sean perjudiciales para su salud.

En su informe actualizado en 2012, la agrupación Bioinitiative propone una reducción en el límite de exposición hasta 3 µW/m2 en el interior de las casas, pero queda por concretar cómo se aplicaría este límite sin desmontar todos los sistemas de telecomunicación existentes.


Recomendación del Consejo de Europa 2011

El 28 de mayo 2011 (6) fue aprobada la Resolución "Peligros potenciales de los campos electromagnéticos y su efecto en el medio ambiente" en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Según la resolución, "En cuanto a las normas o límites para las emisiones de campos electromagnéticos de todo tipo y frecuencia, la Asamblea recomendó la aplicación del principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable), es decir, el nivel tan bajo como sea razonablemente posible; teniendo en cuenta, no sólo los llamados efectos térmicos, sino también los efectos atérmicos o biológicos de la emisión o radiación de campos electromagnéticos. Además, el principio de precaución debe aplicarse cuando la evaluación científica no determina el riesgo con suficiente certeza, sobre todo porque, dada la creciente exposición de la población - en particular los grupos más vulnerables como los jóvenes y los niños - el coste humano y económico de la inacción podría ser muy elevado si son ignoradas las alertas tempranas."

En la misma resolución, se propone un nivel límite de exposición de 1000 µW/m2 para el público.


Posición del Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (OMS)

En una declaración publicada el 31 de Mayo de 2011 (7), el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC - International Agency for reserach on Cancer), organismo de la OMS, a clasificó la radiación electrmagnética de alta frecuencia como posiblemente cancerígeno (grupo 2B)


Hipersensibilidad a la radiación electromagnética

Algunas personas afirman ser "hipersensibles" a la radiación electromagnética. Según la Organización Mundial de la Salud (8), que ha reconocido la electrosensibilidad como enfermedad, los síntomas más habituales ante la proximidad habitual a una fuente electromagnética son cansancio, cefalea, mareos, vértigo, sudoración, irritación cutánea, picor, enrojecimiento de la piel, estrés, taquicardia, hormigueos, insomnio, fatiga, dolor muscular o cambios del estado de ánimo.

Sin embargo, actualmente hay escasos conocimientos científicos sobre la electrosensibilidad, y por eso no existen datos sobre los niveles máximos de exposición para evitar estos efectos, ni un umbral a partir del cual aparecen casos de hipersensibilidad electromagnética. Por lo que no es posible especificar un nivel de acción para evitar los efectos de hipersensibilidad, ya que la exposición máxima para casos de hipersensibilidad puede ser inferior al nivel de 1000 µW/m2 especificado arriba.

La investigación en este campo es difícil porque, además de los efectos directos de la propia radiación, pueden intervenir muchas otras respuestas subjetivas. Los científicos que están trabajando en este campo, tampoco han descubierto ningún mecanismo biológico que explique la hipersensibilidad a las radiaciones electromagnéticas. Están en curso más estudios sobre esta cuestión.

En el caso que usted crea que sufre hipersensibilidad a la contaminación electromagnética, nuestra recomendación es tomar medidas para reducir y minimizar su exposición a la radiación al grado máximo posible, ya que no existe ningún umbral concertado, a partir del cual podemos atribuir los síntomas experimentados a las exposiciones a la radiación de alta frecuencia.


Exposiciones laborales

Existe normativa distinta sobre las exposiciones a las radiaciones electromagnéticos en los lugares de trabajo. En 2016 se publicó el RD 299/2016 (9) sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a campos electromagnéticos. Los niveles de exposición permisible son más altos que los especificados para el público en el RD 1066/2001. Por otro lado, existe una enfermedad relacionada con los campos eléctricos en los puestos de trabajo, llamada Lipoatrofia Semicircular. Tenemos disponible más información sobre estos temas en la sección de Riesgos Laborales.


Conversión de unidades

Es fácil convertir microvatios por metro cuadrado (µW/m2) a otras unidades de densidad de potencia de uso común, como microvatios por centimetro cuadrado (µW/cm2), vatios por metro cuadrado (W/m2, y además en voltios por metro (V/m), aunque este último es estrictamente válido solo para señales continuas, como emisiones de radio:

µW/m2 µW/cm2 mW/m2 W/m2 V/m
10 0,001 0,01 0,00001 0,06
100 0,01 0,1 0,0001 0,19
1000 0,1 1 0,001 0,61
10000 1 10 0,01 1,94


Referencias






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